Estilo DF Marcus y Diego

Escrito por: Hayde Martínez / Fecha 11/06/2018

 

En el transcurso de su carrera, un actor se mete en la piel de decenas de personajes, pero uno de los más complicados y para el cual no cuenta con un guión ni con repeticiones de escena, es la paternidad, faceta de la vida que actualmente enfrenta Marcus Ornellas. El histrión de 36 años debutó como papá con Diego, un pequeño de dos años que se ha convertido en su cómplice de aventuras, el motor capaz de impulsar decenas de sonrisas en su rostro, pero sobre todo en un desafío que afronta con la debida responsabilidad y gozo. Este fin de semana estará dedicado a los consentidos del hogar con la celebración por el Día del Padre, y para la edición especial de EstiloDF, Marcus Ornellas engalana nuestra portada. En charla nos confiesa los retos a los cuales se ha enfrentado, sus experiencias, placeres, su vida después de la paternidad, así como los planes para Cachetes, como llama de cariño a su primogénito. Asimismo, nos habla sobre su presente, el cual -después de grabar su primer protagónico (en Imagen Televisión), conseguir uno de los papeles con los que siempre había soñado (en Telemundo) y su paternidad en compañía de Ariadne Díaz, su pareja- define como maravilloso.

 

Hace dos años que tu vida dio un cambio radical…

Es una etapa maravillosa y de mucho aprendizaje en conjunto con los hijos, ellos de la vida y nosotros a educarlos y a criarlos, porque finalmente no nos enseñan a ser papás, no hay un curso, sólo se mejora con la práctica. Siempre y cuando uno lo haga con amor, las cosas salen bien.

 

Estás acostumbrado a tener guiones y prepararte antes de salir a escena, ¿qué te enseñó la actuación que ahora lo puedes aplicar?

Que hay que improvisar. Para mí la actuación es una terapia porque al hacer un personaje empiezas a encontrar cosas tuyas, se las regalas a él y empiezas a entender más al ser humano y por lo mismo empiezas a valorar muchas cosas; es muy divertido poder jugar y estar en la piel de otra persona, y eso nos enseña muchas cosas que aplico en mi vida personal y se ha visto reflejado en mi relación con Diego.

 

¿Cómo describes el momento en el que te llegó la noticia de que serías papá?

Primero hay que reconocer el gran valor de las mujeres de llevar a un ser humano consigo, conectado, y hay que resaltarlo porque nosotros no tenemos al bebé, sabemos la importancia de ser papá, pero es hasta que lo ves. Yo estuve en el parto, y en el momento cuando dije “soy papá” empecé a sentir el real compromiso de tener a mi cargo a un ser humano tan frágil e indefenso.

 

A los pocos meses de edad, ya comparten actividades, ¿qué disfrutas hacer a su lado?

Desayunamos juntos, los fines de semana siempre vamos al parque o vemos sus caricaturas favoritas; su primera fue Masha y el oso, luego La oveja Shaun, que a mí me agradó; la empezamos a ver juntos y a él le encantó; después pasó por Cars, y ahora los videos con trenes le encantan. Le gustan los coches, como a mí.

 

¿Qué cosas dejaste de hacer como jefe de familia?

Nunca había hecho tantas carnes asadas los domingos como ahora que soy padre. La diversión es otra, ya las reuniones son familiares y los amigos nos visitan con sus hijos; hace poco celebramos el cumpleaños de Diego y fue en un centro de juegos para niños, y los invitados fueron los amigos que tienen hijos, porque sólo un padre los entiende y tiene la paciencia.

 

Un padre es el que educa, pero ¿cuál es la enseñanza que él te ha dejado?

Uno aprende a ser más paciente y cariñoso.

 

Anteriormente, ¿qué significaba esta fecha para ti?

Felicitar y estar con mi papá; ahora estoy del otro lado, pero sigo siendo hijo y se siente bien ser también el festejado.

 

¿Cuál ha sido la mejor enseñanza que te ha dejado tu padre y que ahora tú adoptas?

Cada año que pasa me doy cuenta que mi papá tenía razón en muchas cosas, dicen que “más sabe el diablo por viejo que por diablo”, y ahora que soy papá valoro más esas enseñanzas; él nunca me tocó un dedo y yo tampoco lo haré con Diego. Quiero que sea feliz, a veces me preguntan que si va a ser actor, pero sólo quiero que tenga infancia y adolescencia; a los 18 años que decida lo que quiera para ser feliz, pero no va a trabajar de actor a los seis años, no soy Luisito Rey, yo no haría eso con él. Después de los 15 años, si quiere trabajar, yo feliz porque quiero que aprenda el valor de las cosas; espero que no sea por necesidad porque para eso me esfuerzo; yo trabajo desde pequeño y se lo agradezco a mi papá porque me enseñó que si me quería comprar unos tenis, me iban a costar una semana, dos, tres o incluso cuatro de mi trabajo, eso te hace valorar.

 

¿Cuál es el reto más grande de ser papá?

Educarlo, porque definitivamente es la responsabilidad más grande que he tenido en mi vida. Hay que tener mucha paciencia, los hijos sacan de quicio, pero uno debe respirar; él es un bebé y debo hablarle con amor y firmeza, sin necesidad de ablandarme ni de gritar, ni de pegar. El psicólogo nos dijo que es importante que los niños tengan límites, pues incluso se sienten más seguros, son menos berrinchudos y a ellos les gusta; cuando son pequeños ven una caricatura y ven el mismo capítulo varias veces porque les da seguridad saber qué va a pasar, cómo termina.

 

Constantemente los vemos en alfombras rojas, ¿cómo coordinan sus atuendos?

Uno se refleja en el hijo y siempre que salimos trato de usar algo parecido a él; le pongo unos jeans similares o playera, aunque a veces no se la quiere poner, como hoy que prefirió utilizar su playera de Cars .

 

Hablando de trabajo, ¿qué viene para ti? Hace poco compartiste en tus redes sociales imágenes sobre un nuevo proyecto…

Tengo la suerte de que siempre que me contratan no puedo hablar del personaje, sólo te diré que es para Telemundo. Es un papel que hace mucho había buscado; de manera inesperada fui a hacer casting, me quedé y ya empezamos a trabajar, estoy muy feliz. Saldrá por septiembre y está padrísimo, es un personaje distinto. Además, hace un mes terminé un proyecto que se transmitirá después del Mundial a través de Imagen.

 

Háblanos un poco más del proyecto de Imagen…

Es una historia de amor rosa, donde soy un empresario del sector automotriz, y en el primer capítulo pasa algo muy fuerte en la familia; mi personaje va caminando por la calle y me da una taquicardia, un coche casi me atropella y conozco a una linda mujer que me lleva al hospital; ahí se desenlaza la historia. Él tiene 45 años y no es la primera vez que interpreto un personaje más grande que yo, pero definitivamente fue un reto. Me divertí mucho al trabajar con Ana Belena. Aún no hay nombre definido porque quieren que sea una sorpresa.

 

Llega tu primer protagónico, trabajas en el papel que siempre soñaste y aparte gozas de la paternidad, ¿cómo sintetizas tu presente?

Maravilloso, tengo todo lo que quise, lo que pedí; soy feliz y estoy agradecido con la vida por tener a Diego conmigo y a mi compañera Ari, hacemos una familia perfecta

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