Lo que parecía ser un video más del popular youtuber estadounidense MrBeast —cuyo nombre real es Jimmy Donaldson— terminó convirtiéndose en un asunto de Estado. El video titulado “Sobreviví 100 horas dentro de un templo antiguo”, publicado el pasado 10 de mayo, ha generado una oleada de críticas y una investigación oficial por presuntas violaciones a las normas que protegen el patrimonio arqueológico de México.
En el video, que acumula más de 53 millones de reproducciones en YouTube, se muestra al creador de contenido ingresando a zonas restringidas de Calakmul, Chichén Itzá y Balamcanché. Las escenas incluyen pernoctar en los sitios, operar drones dentro de templos y hasta despegar en helicóptero desde una pirámide. Aunque el material ha fascinado a sus seguidores, para las autoridades mexicanas ha cruzado límites legales y éticos.

Durante una conferencia de prensa, la presidenta Claudia Sheinbaum abordó la controversia. Confirmó que, según la información preliminar, MrBeast contaba con un permiso del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para grabar. Sin embargo, ordenó una revisión a fondo: “Que el INAH informe bajo qué condiciones se entregaron estos permisos, y si se violaron, qué sanciones corresponden”, declaró.

El Instituto, por su parte, señaló que el equipo del youtuber había solicitado permiso para grabar, pero bajo condiciones que fueron negadas, como cerrar el sitio al público por tres días, dormir dentro de las zonas y utilizar un helicóptero. A pesar de ello, el equipo consiguió el aval por medio de otras instancias gubernamentales, como autoridades estatales y de turismo, bajo el argumento de que el contenido tendría un impacto positivo en la difusión del patrimonio.

“No es para eso”: la postura de Cultura e INAH
Claudia Curiel de Icaza, secretaria de Cultura del gobierno federal, fue contundente: “Por supuesto que no estamos de acuerdo y habrá sanciones correspondientes. Para eso no son esos espacios”, declaró en un evento público. Dejó claro que el uso de zonas arqueológicas como set de espectáculo no será tolerado.

El director general del INAH, Diego Prieto Hernández, respaldó esa postura y calificó las acciones de MrBeast como una “actividad lucrativa a costa del prestigio cultural”. Aunque reconoció que no hubo daños materiales a las estructuras, denunció el incumplimiento de acuerdos verbales y la difusión de falsedades, como la llegada en helicóptero a Calakmul y la manipulación de una supuesta máscara maya.
“La actitud es colonialista”, expresó Prieto. “Como si nos estuvieran haciendo un favor. No lo necesitamos. No vamos a permitir la banalización del patrimonio”.

¿Permiso manipulado?
A pesar de las aclaraciones del INAH, el escándalo creció cuando se reveló que el guion del video nunca fue entregado a las autoridades, ni tampoco se presentó la versión final antes de su publicación, como estaba estipulado. El propio Donaldson dice en su video: “No puedo creer que el gobierno nos deje hacer esto. Ni siquiera a los arqueólogos se les permite ingresar aquí”, una afirmación que ahora está bajo la lupa.

Según el comunicado del INAH, los permisos fueron gestionados por la Secretaría de Turismo federal y los gobiernos de Yucatán y Campeche. Pero Diego Prieto aseguró que muchos de los acuerdos fueron incumplidos, y que el contenido final distorsiona la realidad y presenta eventos que no ocurrieron.

La Secretaría de Cultura anunció que procederá legalmente contra MrBeast. Se explora una demanda administrativa por daños a la dignidad de los sitios arqueológicos. “No se trata sólo de puertas abiertas para influencers. Se trata de proteger la memoria viva de los pueblos”, enfatizó Prieto Hernández.

Hasta el momento los gobiernos de Yucatán y Campeche no se han pronunciado oficialmente. Mientras tanto, la Secretaría de Cultura y el INAH avanzan en una revisión minuciosa de los permisos y preparan sanciones que podrían sentar un precedente sobre el uso del patrimonio para fines de entretenimiento digital.