× NOTICIAS DESTACADAS MODA BELLEZA ESTILO DE VIDA RECOMENDACIONES EDICIÓN DIGITAL MOTOR

Bad Bunny recibe llamada de atención en museo de México por tocar una pieza arqueológica

por: José Lucas

Ni la fama global ni los millones de reproducciones en streaming dan pase libre en los museos. Bad Bunny, uno de los artistas más influyentes del pop latino actual, fue reprendido por personal del Museo Nacional de Antropología de la Ciudad de México luego de tocar una pieza arqueológica durante una visita reciente.

De acuerdo con TMZ, el incidente ocurrió el 17 de diciembre, cuando el cantante puertorriqueño, ya libre de compromisos tras cerrar su residencia artística en Puerto Rico, se encontraba recorriendo el recinto como turista. Como suele hacer, documentó parte de su visita en redes sociales, incluyendo una imagen —posteriormente eliminada— en la que aparece tocando una estela de piedra tallada con símbolos antiguos.

Según el medio, el personal de seguridad del museo intervino de inmediato para recordarle al artista que está estrictamente prohibido manipular objetos arqueológicos, independientemente de quién sea el visitante.

El Museo se pronunció

Horas después, el propio museo publicó un mensaje en sus redes sociales dirigido al público en general, subrayando que las normas aplican para todos, sin excepción, y recordando la importancia de respetar el patrimonio histórico del país. En el comunicado se enfatizó la prohibición de la “manipulación directa de una estela arqueológica”, término técnico utilizado para este tipo de monumentos de piedra.

Aunque el momento no pasó a mayores y no se reportaron sanciones formales, el gesto generó conversación en redes sociales, donde algunos seguidores defendieron al cantante como un descuido sin mala intención, mientras otros señalaron la importancia de preservar y respetar los vestigios históricos, especialmente en espacios de valor cultural como el Museo de Antropología.

La escena dejó una ironía difícil de ignorar: el propio Bad Bunny ha promovido en su música la idea de capturar los momentos con fotos, no con acciones que puedan poner en riesgo la memoria histórica. En este caso, el museo fue claro: mirar, aprender y fotografiar, sí; tocar, no.

Podría interesarte