Dos décadas después de su mediático matrimonio, Britney Spears y Kevin Federline vuelven a acaparar los titulares. El motivo: el próximo lanzamiento del libro de memorias del bailarín y DJ, “You Thought You Knew” (“Creíste saberlo”), que saldrá a la venta el 21 de octubre en Estados Unidos.

En la obra, Federline, de 47 años, repasa su relación con la llamada “princesa del pop” y asegura que teme por su estabilidad emocional. “La situación con Britney parece estar avanzando rápidamente hacia algo irreversible”, afirma en uno de los fragmentos adelantados. Además, asegura que “resulta imposible seguir pretendiendo que todo va bien” y que su mayor preocupación es “que sus hijos terminen pagando las consecuencias”.

En entrevista con “The New York Times”, el exbailarín reiteró su inquietud por el comportamiento “errático” de la cantante, con quien no mantiene contacto desde hace varios años. La publicación de estas declaraciones provocó una inmediata respuesta por parte de Spears, quien utilizó sus redes —donde cuenta con más de 53 millones de seguidores— para defenderse.

“La constante manipulación por parte de mi exmarido es extremadamente dolorosa y agotadora”, escribió la intérprete de Toxic en un comunicado. Spears también abordó la complicada relación con sus dos hijos, hoy mayores de edad: “Uno solo me ha visto durante 45 minutos en los últimos cinco años y el otro apenas cuatro veces. Siempre he suplicado poder tener una vida con ellos”.

La cantante, de 43 años, aseguró además que las declaraciones de Federline solo buscan lucrar con su historia. “Créeme, esas mentiras piadosas del libro son solo para ganar dinero y yo soy la única que sale perjudicada”, señaló. En su mensaje añadió que, pese a los rumores sobre su salud mental, lleva años intentando mantener una vida privada y tranquila: “Soy una mujer bastante inteligente que ha intentado llevar una vida sagrada y privada durante los últimos cinco años”.

Durante la gira de promoción de su libro, Federline también recordó un episodio de la víspera de su boda en 2004, cuando Spears habría llamado a su exnovio Justin Timberlake. Según él, ese momento fue una señal de alerta. La cantante desmintió la versión y aseguró que se trató de una “llamada de despedida sin importancia”.

Britney Spears y Kevin Federline se casaron en septiembre de 2004 y se divorciaron dos años después. En 2008, tras la crisis pública de la artista, la custodia de sus hijos pasó a manos del bailarín. Desde entonces, ambos han mantenido una tensa relación mediática y personal.

Con “You Thought You Knew”, Federline promete revelar su versión definitiva sobre lo ocurrido. Spears, por su parte, insiste en que no permitirá que su pasado siga definiéndola: “Hablaré cuando sea necesario. Ya estoy harta, y cualquier mujer de verdad haría lo mismo”.