En 1930, Marlene Dietrich causó un escándalo al usar un traje masculino en Berlín. Hoy, ese gesto se ha vuelto una tendencia global. El power suit ha evolucionado de tabú a ícono, y las mujeres lo llevan con más estilo y convicción que nunca.

De Hailey Bieber saliendo de un club en Los Ángeles enfundada en un traje gris oversize con corbata burdeos, hasta Zendaya deslumbrando en la gala de Vanity Fair con un look negro entallado, pasando por Scarlett Johansson en Cannes con un conjunto navy de inspiración colegial, el traje de dos piezas ya no pertenece exclusivamente a la oficina ni al armario masculino.

Diseñadoras como Coco Chanel o Victoria Beckham han contribuido a reimaginarlo, proponiendo cortes sofisticados, texturas inesperadas y estilismos que fusionan lo clásico con lo audaz. Incluso estrellas del cine como Eiza González lo han convertido en su uniforme de glamour fuera de la pantalla, apostando por siluetas estructuradas, hombreras marcadas y combinaciones monocromáticas que enfatizan una figura fuerte y elegante.

Los nuevos códigos permiten jugar con proporciones, colores y accesorios como tacones afilados, labios rojos, gafas oscuras o incluso joyería dorada de gran tamaño.

Cómo llevar un traje con estilo en 2025
Ajuste perfecto (o perfectamente imperfecto)
La clave está en el corte. Un traje entallado transmite elegancia tradicional y refinamiento. Por otro lado, un conjunto oversize proyecta modernidad, libertad y un enfoque relajado del poder. Lo importante es que se adapte a tu cuerpo y a tu actitud.

El color como lenguaje
Los trajes ya no son solo negros o grises. Los tonos —como el rojo, fucsia, morado, verde esmeralda o azul eléctrico— dominan el panorama actual. También triunfan los trajes monocromáticos en blanco, beige o pasteles, ideales para climas cálidos y ocasiones de día.

Juego de texturas
Seda, lino, lana fría, terciopelo y cuero son algunas de las opciones que permiten reinventar un mismo corte. Combinar texturas en un mismo look (como blazer de satén y pantalón de lana) suma interés y profundidad.

Sin camisa, con carácter
Una tendencia audaz es llevar el blazer cerrado directamente sobre la piel, especialmente con escotes profundos o accesorios minimalistas. Otra opción popular: combinarlo con tops lenceros, crop tops o camisetas gráficas para lograr contraste.

Zapatos que definen el tono
¿Stilettos o sneakers? Ambos caben. Los tacones afinan la silueta y elevan la formalidad, mientras que las zapatillas o botas chunky aportan una actitud rebelde y urbana. Las sandalias minimalistas también se han sumado al juego.

No olvides los accesorios
Maxi gafas, cinturones llamativos, bolsos estructurados y joyas doradas se convierten en aliados para personalizar el traje. Un broche vintage, un pañuelo de seda o unos aretes arquitectónicos pueden marcar la diferencia.
