David Beckham habló por primera vez en televisión sobre el conflicto público que atraviesa su familia con su hijo mayor, Brooklyn Peltz Beckham, y lejos de calmar las aguas, sus declaraciones terminaron por avivar la polémica. El exfutbolista optó por un discurso general sobre la crianza y el uso de redes sociales, una postura que muchos interpretaron como fría, evasiva y distante, considerando la gravedad de las acusaciones lanzadas por su hijo.
Las palabras de Beckham llegaron días después de que Brooklyn publicara un extenso y explosivo comunicado en Instagram, en el que acusó directamente a sus padres de manipulación, control mediático y de priorizar el “Brand Beckham” por encima de los vínculos familiares.
La postura pública de David Beckham tras el mensaje de Brooklyn
Durante su participación en el programa financiero Squawk Box de CNBC, transmitido desde el Foro Económico Mundial de Davos, David Beckham fue cuestionado por la crisis familiar. Sin mencionar directamente a Brooklyn ni a su esposa, Nicola Peltz, el exjugador optó por una reflexión general:
“Nuestros hijos cometen errores, pero se les permite cometerlos. Así es como aprenden. Eso es lo que trato de enseñarles”.
Beckham también habló sobre el poder de las redes sociales y la responsabilidad en su uso:
“Siempre he hablado de las redes sociales y su poder, para bien o para mal. He podido usar mi plataforma para UNICEF y concienciar sobre lo que sucede con los niños en el mundo. Eso es lo que intento enseñarles a mis hijos”.
Finalmente, cerró con una frase que muchos interpretaron como una referencia indirecta al conflicto: “A veces hay que dejar que también cometan esos errores”.

Una respuesta que no convenció
Para una parte del público, las declaraciones de David Beckham minimizaron el conflicto, especialmente considerando que Brooklyn tiene 26 años y que sus mensajes no fueron impulsivos, sino una ruptura pública cuidadosamente argumentada.
Las críticas se centraron en que el exfutbolista evitó responder al fondo del problema: las acusaciones de control, manipulación emocional y manejo de narrativas mediáticas que su hijo asegura haber vivido durante años. Tampoco hubo mención a Nicola Peltz, figura clave en el conflicto según Brooklyn.
La ausencia de referencias directas reforzó la percepción de una distancia emocional profunda entre padre e hijo.

Qué acusó Brooklyn Beckham a su familia
En una serie de publicaciones en Instagram, Brooklyn Peltz Beckham explicó que decidió hablar públicamente tras años de silencio:
“He estado en silencio durante años, pero mis padres y su equipo han seguido yendo a la prensa, dejándome sin otra opción que decir la verdad”.
Entre las acusaciones más delicadas, señaló que sus padres priorizaron la imagen pública por encima del afecto familiar:
“El ‘amor’ familiar se decide por cuánto publicas en redes sociales o qué tan rápido estás dispuesto a posar para una foto”.
Brooklyn también defendió a su esposa, Nicola Peltz, desmintiendo la narrativa de que ella lo alejó de su familia:
“La narrativa de que mi esposa me controla es falsa. Yo he sido controlado por mis padres la mayor parte de mi vida”.

La boda, el vestido y el punto de quiebre
Uno de los episodios más polémicos relatados por Brooklyn fue el relacionado con su boda. Aseguró que Victoria Beckham canceló a último momento el vestido de novia de Nicola, lo que obligó a buscar otra opción de emergencia, y que su familia intervino incluso en el primer baile de la pareja.
Además, afirmó que sus padres intentaron presionarlo para ceder los derechos sobre su nombre antes del matrimonio, algo que, según él, habría afectado a su futura familia.
“Mi familia había estado atentando contra mi relación mucho antes de la boda”.

Un conflicto que no es nuevo
Aunque el enfrentamiento explotó públicamente en redes sociales, el distanciamiento entre Brooklyn y su familia lleva años gestándose. Ausencias en eventos clave, tensiones visibles en alfombras rojas y rumores constantes ya apuntaban a una relación deteriorada.
Tras las declaraciones de Brooklyn, usuarios comenzaron a rescatar videos antiguos de interacciones tensas entre Victoria Beckham y su hijo, reinterpretándolos bajo la nueva narrativa, lo que amplificó aún más el debate.

Sin señales de reconciliación
Brooklyn fue contundente al asegurar que no busca una reconciliación:
“No quiero reconciliarme con mi familia. Por primera vez en mi vida me estoy defendiendo”.
Según él, desde que tomó distancia, la ansiedad que lo acompañó durante años desapareció y ahora solo busca paz, privacidad y estabilidad junto a Nicola.
Mientras tanto, David Beckham continúa con su agenda internacional como empresario y figura pública, evitando responder preguntas directas sobre el tema. Por ahora, la familia Beckham atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia, con una disputa que parece lejos de resolverse.
