Cuando Sophie Turner apareció por primera vez como la dulce e ingenua Sansa Stark en Game of Thrones, pocos imaginamos que una década más tarde su imagen sería comparada con la de una heroína de acción como Lara Croft.

Pero hoy, mientras los rumores sobre su protagónico en la nueva serie de Tomb Raider para Prime Video se intensifican, Turner ha dejado atrás la fragilidad de Winterfell para abrazar el fuego físico y emocional de la icónica arqueóloga.

Turner comenzó su carrera a los 15 años en un papel que marcaría su vida profesional. Sansa Stark, la dama del Norte, fue uno de los personajes más complejos y resilientes del universo creado por George R.R. Martin.

Su arco narrativo —de joven ilusa soñando con príncipes a estratega coronada Reina en el Norte— fue también el espejo del propio crecimiento de Turner. “Con Sansa crecí, me endurecí y aprendí que las mujeres no necesitan armaduras metálicas para ser guerreras”, dijo en una entrevista con Porter en 2019.

Ahora, a sus 29 años, la actriz británica está lista para una nueva transformación, tanto física, como emocional y profesional. Lara Croft representa el desafío de encarnar a un ícono que exige tanto vulnerabilidad emocional como una fuerza física brutal. Y Sophie ha demostrado estar más que preparada para ese salto.

Músculos, bikinis y una señal no tan sutil
Las redes sociales ardieron cuando Turner publicó —y luego eliminó— varias fotos de una despedida de soltera en una isla privada. En las imágenes, vestida con un bikini rojo de cuadros, exhibía un físico completamente tonificado: abdominales marcados, brazos definidos y una postura que grita Lara Croft está en camino.

Aunque la ocasión era puramente personal (la boda de la cantante Taura Lamb), para los fans y medios fue una confirmación no oficial de que Sophie se está entrenando para el rol más exigente de su carrera.

Fuentes cercanas a la producción afirman que la actriz lleva meses preparándose físicamente, intensificando su régimen de ejercicios y combates coreografiados, una habilidad que ya dominaba tras sus años en Game of Thrones y X-Men: Dark Phoenix. Según LifeStyleMag.com, la serie será “cruda, violenta y diseñada para los fanáticos clásicos”, y Turner “la está abordando con la seriedad de una guerrera”.

Un proyecto incierto, pero una preparación imparable
Aunque Amazon MGM Studios anunció la serie en enero de 2023 con Phoebe Waller-Bridge como guionista y productora ejecutiva, su futuro ha estado envuelto en incertidumbre. Reportes del Daily Mail y otros medios indican que el proyecto podría haberse archivado tras demoras en la escritura del guion y cambios internos en la plataforma de streaming, como la salida de Jennifer Salke.

No obstante, el periodista especializado Daniel Richtman sostiene que la serie sigue en desarrollo. Para muchos, las fotos musculosas de Turner son una pista clara de que el proyecto está más vivo que nunca.

Mientras tanto, la misma Waller-Bridge había confesado que adaptar Tomb Raider era un sueño adolescente hecho realidad: “Si pudiera decirle a mi yo adolescente que esto está ocurriendo, creo que explotaría”.