La Bóveda que Sintió el Ritmo de la Multitud
Dos Equis colocó en el escenario principal una bóveda que resguardaba botellas de cerveza. Durante las presentaciones de Brytiago, Alanis Yuki, Mc Davo y De la Rose se vibraba con cada beat de la música y cada grito de los fans. Fue un experimento sensorial que capturó la energía brutal del festival en un objeto inanimado. Terminado el evento, esas botellas no se reciclaron ni se olvidaron. Se entregaron a Maestros Joyeros, artesanos que tallaron el icónico vidrio verde como si fuera una gema preciosa. El resultado es una colección limitada de collares de plata donde cada dije, inspirado en la estética de un ecualizador, resguarda ese vidrio cargado de ritmo. Las barras del diseño geométrico traducen las frecuencias del momento en una pieza de arte portátil.


El Valor de un Recuerdo que se Puede Tocar
“En Dos Equis buscamos constantemente nuevas formas de conectar con nuestros consumidores. Los fans no solo coleccionan souvenirs: buscan tener un recuerdo tangible de las emociones que vivieron y demostrar que estuvieron ahí”, explica Rafael Cárdenas, Sr. Brand Manager de Dos Equis. La colección se presentó en un evento exclusivo con figuras como El Malilla y Brytiago. César A. Villegas, CEO de Maestros Joyeros, añade: “Convertir los momentos vividos a través de la música en piezas con valor simbólico fue un proceso profundamente enriquecedor.” Para los joyeros, trabajar con el vidrio de la botella —un material no convencional— representó un desafío técnico y un acto de interpretación emocional.


Innovación que Perdura en la Piel
Dos Equis reafirma su capacidad de innovar, llevando las experiencias más allá del momento. Esta no es una simple botella de edición especial, sino una joya que encapsula una experiencia compartida. Algunas piezas se acercarán a los consumidores mediante dinámicas en redes sociales. Porque hay emociones que no deberían guardarse solo en la memoria: merecen colgar del cuello, convertidas en plata y vidrio, listas para ser heredadas o revividas con cada mirada al espejo.

