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EE. UU. captura a Nicolás Maduro; será juzgado en Nueva York por narcotráfico y terrorismo

por: José Lucas

Caracas amaneció desierta y con olor a pólvora este 3 de enero de 2026, tras la incursión militar estadounidense que terminó con la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. La operación, que incluyó bombardeos en Caracas y varias regiones del país, marca un giro histórico en la crisis venezolana y eleva la tensión en toda América Latina.

La operación

Explosiones, sobrevuelos de aeronaves y blindados recorriendo la capital: así fue la madrugada en que Washington decidió actuar contra Maduro. El ataque, que duró cerca de una hora, se concentró en Fuerte Tiuna, la mayor instalación militar del país, y en bases aéreas estratégicas.

Donald Trump, presidente de Estados Unidos, calificó la operación como un “show televisivo” y aseguró que ningún estadounidense resultó herido. “Vamos a estar muy involucrados. Y queremos llevar libertad al pueblo”, declaró en entrevista con Fox News, señalando que Maduro se escondía en una fortaleza y que la captura fue “muy bien organizada”.

Tras su detención, Maduro será juzgado en Nueva York por cargos de narcotráfico y terrorismo, delitos por los cuales la justicia estadounidense ofrecía una recompensa de 50 millones de dólares. Trump advirtió que nadie de su entorno podrá retomar el poder.

Caracas bajo tensión

Las calles de la capital quedaron prácticamente vacías durante las primeras horas, aunque algunos vecinos se acercaron a supermercados, atendidos a través de rejas para evitar saqueos. Un grupo de 500 simpatizantes de Maduro se concentró frente a Miraflores, gritando consignas y agitando banderas.

El gobierno venezolano denunció que los bombardeos afectaron a civiles, mientras la vicepresidenta Delcy Rodríguez exigió a Estados Unidos pruebas de vida inmediatas de Maduro y su esposa. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino, ordenó un “despliegue masivo” de las fuerzas armadas del país, y el canciller Yván Gil solicitó una reunión urgente ante el Consejo de Seguridad de la ONU.

Reacciones internacionales

La captura de Maduro provocó condenas inmediatas:

  • Rusia, China, Irán y Cuba rechazaron las acciones de Washington.

  • Lula da Silva, presidente de Brasil, calificó los ataques de “inaceptables” y amenaza para la paz regional.

  • Gustavo Petro, presidente de Colombia, movilizó tropas en la frontera y exigió la intervención de la OEA y la ONU.

  • La Unión Europea llamó a la contención, y España se ofreció como mediador para una “solución pacífica”.

Un capítulo histórico

Con esta acción, Estados Unidos marca un hito en su presión contra el gobierno de Maduro, en el poder desde 2013 tras la muerte de Hugo Chávez, y acentuando la disputa sobre la legitimidad del mandato presidencial y las reservas de petróleo más grandes del mundo.

El futuro político y social de Venezuela pende ahora de un hilo, mientras la atención global se centra en el juicio que se avecina en Nueva York y en la respuesta de la región ante un hecho sin precedentes.

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