La noche del lunes 29 de septiembre de 2025, la industria de la moda y la belleza en México sufrió una irreparable pérdida: Miguel Ángel de la Mora Larios, reconocido estilista y propietario de Micky Hair Salón Masaryk, fue asesinado a las afueras de su propio establecimiento en Polanco, Ciudad de México.

El ataque ocurrió alrededor de las 23:00 horas en el cruce de las calles Moliere y Presidente Masaryk, una de las zonas más exclusivas y concurridas de la capital. De acuerdo con los primeros reportes de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y la Fiscalía General de Justicia (FGJ-CDMX), dos sujetos en motocicleta interceptaron al joven empresario de 28 años y lo atacaron de manera directa. Paramédicos acudieron al lugar, pero ya no fue posible salvarle la vida.

Las autoridades confirmaron que no se trató de un asalto, sino de una agresión planificada. Hasta el momento no hay personas detenidas, aunque se analizan las grabaciones de cámaras de videovigilancia para dar con los responsables.

Un referente en la moda y la belleza
Con una trayectoria de más de una década, Miguel de la Mora —conocido cariñosamente como Micky— se había consolidado como uno de los estilistas más influyentes del país. Originario de Zapopan, Jalisco, fundó el Micky Hair Salón Masaryk, que rápidamente se convirtió en un referente de estilo en Polanco, además de su sucursal en Puerta de Hierro, Guadalajara.

Su talento y visión lo llevaron a trabajar con algunas de las personalidades más importantes de la música y el entretenimiento, entre ellas Ángela Aguilar, Kenia Os, Christian Nodal, Natasha Dupeyrón y varias reinas de belleza. Su cercanía con celebridades le permitió crear looks icónicos que marcaron tendencia y que consolidaron su prestigio como un estilista de élite.

Más allá de su talento técnico, De la Mora era reconocido por brindar una experiencia integral: desde servicios premium de extensiones y coloración de alto nivel, hasta detalles de hospitalidad que transformaban cada cita en un momento único.

El legado de Micky
En redes sociales, Micky mantenía una fuerte conexión con su comunidad. Su cuenta personal en Instagram, con más de 168 mil seguidores, era una ventana a su mundo profesional y personal, en el que compartía su pasión por la belleza y su cercanía con figuras del espectáculo.

Su asesinato ha conmocionado tanto a clientes como a colegas del medio, quienes han comenzado a expresar mensajes de duelo y solidaridad en plataformas digitales.

Mientras la investigación continúa, la industria de la moda y la belleza en México se viste de luto.