Lo que parecía ser un fenómeno teatral lleno de nostalgia, color y éxitos escondía una historia que muy pocos conocían.
A raíz del reciente estreno de Mentiras, la serie en Prime Video, el regreso de Mariana Treviño como ‘Lupita’ ha revivido no solo el cariño del público, sino también las tensiones que marcaron su breve pero intensa participación en la versión original del musical en 2009.

En una entrevista en el pódcast Sin Mentiras, el director y creador de la obra, José Manuel López Velarde, rompió el silencio sobre un conflicto que, según él, llegó a los gritos —y casi a los golpes— entre dos de las actrices principales: Mariana Treviño y Natalia Sosa.

Según relató López Velarde, todo comenzó la noche del estreno. El público aplaudía con entusiasmo desbordado a Treviño, cuya interpretación de ‘Lupita’ se robó el show desde el primer número musical.

“Esto va a ser un problema”, le advirtió el productor Morris Gilbert apenas cayó el telón, al notar que la ovación a Mariana superaba con creces a la de sus compañeras.

La tensión no tardó en escalar. Natalia Sosa, quien compartía escenario con Treviño, Mónica Huarte, Pía Aun, Andrés Zuno y Crisanta Gómez, comenzó a mostrar incomodidad ante lo que interpretaba como “estrategias escénicas” para acaparar la atención.
Así explotó todo
El punto de quiebre, según el director, fue una escena en la que la falda del personaje de ‘Lupita’ se subía accidentalmente, y Mariana la bajaba como parte de su actuación. Para Sosa, ese gesto no era inocente.

“A Mariana se le subía la falda y se le veían los calzones, lo que hacía como ‘Lupita’ era bajársela como el personaje. Pero Natalia tenía la teoría de que eso era para robarle el foco y llamar la atención del público”, contó López Velarde. “Se peleaba y peleaban”.

La tensión acumulada terminó estallando durante una función, justo mientras interpretaban la canción Toda la vida. Según el relato del director, ambas comenzaron a gritarse en el escenario, a la vista del público. El conflicto escaló tanto que los técnicos tuvieron que intervenir para separarlas cuando intentaron golpearse.

“El público escuchó los gritos”, admitió el director, quien reconoció que el incidente fue tan grave que la producción tuvo que tomar medidas urgentes para evitar nuevos enfrentamientos en escena.

Finalmente, Mariana Treviño decidió abandonar la obra pocos meses después de su estreno. A pesar de su corta participación, su interpretación de ‘Lupita’ dejó una huella imborrable en el público y cimentó su carrera como una de las actrices más queridas del teatro y la televisión mexicana.
Hoy, más de una década después, el regreso de Treviño al personaje en la adaptación para Prime Video ha reavivado tanto la nostalgia como los recuerdos de aquel enfrentamiento tras bambalinas que, por años, se mantuvo en secreto.