En un giro digno de un final de temporada con cliffhanger, Emily in Paris sufrió un inesperado —y celestial— retraso en su rodaje. ¿La razón? La elección del nuevo Papa, León XIV, provocó caos aéreo en Roma, interrumpiendo las grabaciones de la quinta temporada de la serie más chic de Netflix.

Un insider reveló en exclusiva a Us Weekly que el equipo apenas llevaba tres días filmando en la “Ciudad Eterna” cuando comenzaron las interrupciones.

“Todos los helicópteros de prensa cubriendo al nuevo Papa están causando estragos y muchísimo ruido”, dijo la fuente.

Las tomas cercanas a la emblemática Plaza de España tuvieron que repetirse varias veces debido a la bulla, con Lily Collins (Emily) y Philippine Leroy-Beaulieu (Sylvie) en el centro del set y del alboroto.
La llegada de León XIV
La elección de León XIV fue anunciada oficialmente el pasado 8 de mayo desde el balcón de la Basílica de San Pedro, apenas semanas después del fallecimiento del Papa Francisco.

Lo que parecía ser un acontecimiento histórico en el Vaticano se transformó en un verdadero fashion emergency para el equipo de Emily in Paris, cuya sofisticada narrativa de amor, ambición y estilo se vio súbitamente interferida por el estruendo de la historia en marcha.

Pero no teman, Emily in Paris no se transforma en Emily in Rome. Así lo dejó claro Darren Star, creador de la serie, quien explicó que Roma es sólo una parada estratégica para el personaje.

“Ella no cambió su nombre de usuario en Instagram. Está trabajando en Roma temporalmente, ayudando a lanzar la oficina de la empresa de Sylvie. No es un traslado permanente”, explicó.

Emily regresa con cambios
Mientras tanto, el presidente francés Emmanuel Macron ya ha bromeado sobre “luchar con fuerza” para evitar que la serie abandone París por completo, y se rumorea que nuevas locaciones como Saint-Tropez o Megève podrían expandir aún más el universo visual de Emily.

La temporada 5 también marcará un cambio de dinámicas tras la sorpresiva salida de Camille Razat, quien interpretó a Camille durante cuatro temporadas. “Ha sido una experiencia maravillosa, llena de crecimiento y creatividad”, comentó la actriz en un comunicado, dejando la puerta abierta para un eventual regreso.

Y aunque Emily ha cambiado de escenario y de romance —su nuevo interés es Marcello, interpretado por el italiano Eugenio Franceschini—, la promesa de la serie se mantiene intacta: moda, giros sentimentales y una protagonista que, esté donde esté, nunca deja de ser la más chic del lugar.