La Fiscalía de Milán solicitó este 25 de noviembre una pena de un año y ocho meses de prisión para Chiara Ferragni, acusada de estafa agravada por las campañas promocionales vinculadas al llamado Pandorogate, relacionadas con la venta de pandoros y productos navideños que presuntamente tenían fines benéficos.
Durante una audiencia preliminar, el fiscal adjunto Eugenio Fusco presentó al juez Ilio Mannucci Pacini su petición formal contra Ferragni y contra su exmano derecha, Fabio Maria Damato, señalados por la Fiscalía como responsables de impulsar campañas que habrían inducido a error a los consumidores. Para Francesco Cannillo, presidente de Ceralitalia, la solicitud es de un año de prisión.
Según los reportes del diario Corriere della Sera, el juez también autorizó la inclusión de Casa dei Consumi en la demanda civil contra la influencer, convirtiéndose en la última asociación en mantenerse dentro del proceso tras la firma de acuerdos previos por parte de las demás involucradas.
El origen del escándalo: las campañas con supuestos fines benéficos
El caso Pandorogate se remonta a las campañas de 2021 y 2022, cuando Chiara Ferragni promocionó el Pandoro Pink Christmas de la marca Balocco y huevos de Pascua de Dolci Preziosi bajo la idea de que parte de lo recaudado sería destinado al Hospital Regina Margherita de Turín. Sin embargo, las autoridades determinaron que la donación de 50 mil euros ya había sido entregada meses antes y no estaba vinculada a las ventas.
Las empresas ligadas a Ferragni habrían recaudado más de un millón de euros, mientras que la Fiscalía estima que la influencer habría obtenido un beneficio de 2.2 millones. Estas conclusiones llevaron a la Autoridad Italiana de Competencia (AGCM) a imponer multas superiores al millón de euros a las compañías asociadas a la creadora de contenido, además de sanciones a Balocco.
En conjunto —entre multas, donaciones y pago de daños— Ferragni desembolsó 3.4 millones de euros, monto entregado incluso antes de que iniciara el juicio. De acuerdo con los medios italianos, este gesto pudo ser considerado por la Fiscalía al solicitar una pena menor, ya que el delito de estafa agravada puede alcanzar hasta cinco años de prisión.
Las reacciones oficiales en el Tribunal de Milán
El juicio inició el 4 de noviembre y este martes Ferragni acudió al tribunal de Milán para una nueva sesión en la que volvió a insistir en que actuó “de buena fe”. Aunque no estaba prevista su declaración, la influencer aseguró que “ninguno de nosotros se ha lucrado” y dijo sentirse “confiada”.
La audiencia se realizó bajo un procedimiento abreviado, lo que permitiría que, en caso de ser condenada, la pena solicitada se reduzca. La defensa, a cargo de los abogados Giuseppe Iannaccone y Marcello Bana, tendrá su turno de intervención el 19 de diciembre, antes de que el tribunal emita su veredicto final, previsto para enero.
El caso continúa generando atención global debido al impacto mediático de la influencer, quien suma más de 28 millones de seguidores en redes. Por ahora, la decisión final dependerá de la próxima audiencia de diciembre, en la que la defensa presentará sus argumentos. Si la condena se mantiene en menos de dos años, lo más probable es que Ferragni no ingrese a prisión, de acuerdo con la legislación italiana.



