La relación entre J.K. Rowling y Emma Watson, que alguna vez estuvo marcada por cariño y admiración mutua, atraviesa su momento más tenso. La autora de “Harry Potter” lanzó esta semana un duro mensaje hacia la actriz británica, en respuesta a las recientes declaraciones que Watson hizo sobre ella y la controversia que envuelve a la escritora desde hace años por sus posturas en torno a la identidad de género.

La actriz, que interpretó a Hermione Granger en las ocho películas de la saga, habló la semana pasada sobre su relación con Rowling. “Todavía la amo y no hay manera de que pueda cancelarla”, dijo, a pesar de reconocer que no comparten la misma visión sobre los derechos de las personas trans.

Sus palabras parecían tender un puente, pero no fueron recibidas así por la escritora. Rowling respondió en X acusando a Watson de “ignorar lo ignorante que es” y de haber alimentado la polémica en un momento particularmente delicado para su seguridad personal.

El “punto de inflexión” para Rowling
Rowling explicó que durante años sintió cierta protección hacia los jóvenes actores que conoció siendo apenas niños en los sets de grabación, pero aseguró que el “punto de inflexión” llegó en 2022, cuando Watson pareció lanzarle una indirecta en los Premios BAFTA al declarar desde el escenario: “Estoy aquí por TODAS las brujas”.

Ese gesto, sumado a una breve nota que la actriz le envió en plena ola de amenazas de muerte contra la autora, marcó para Rowling un quiebre definitivo: “Emma acababa de echar más leña al fuego públicamente, pero pensó que una expresión de una sola línea me confirmaría su profunda compasión”, escribió.

Posturas irreconciliables
La escritora, que ha sido acusada de transfobia —acusación que rechaza—, reiteró que su lucha se centra en proteger los espacios exclusivos para mujeres y criticó el privilegio de las celebridades como Watson. “Yo no era multimillonaria a los 14 años… Comprendo por experiencia propia lo que significa para las mujeres y niñas sin privilegios el ataque a sus derechos”, afirmó.

Watson, por su parte, ha sostenido desde 2020 que “las personas trans son quienes dicen ser” y que merecen vivir sin cuestionamientos. Sin embargo, en su última entrevista se mostró conciliadora: “No hay mundo en el que yo pudiera cancelarla. Puedo amarla y también reconocer que no compartimos la misma visión”.