La supermodelo Kate Moss volvió a la pasarela de Gucci durante la Semana de la Moda de Milán 2026, cerrando el primer desfile del diseñador Demna como director creativo de la firma italiana. La modelo apareció con un vestido negro ceñido que reinterpretó el famoso diseño con tanga visible presentado originalmente en 1997, una pieza que marcó la historia de la moda y que ahora regresa como símbolo del nuevo rumbo creativo de la casa.
El momento ocurrió durante la presentación de la colección primavera-verano 2026, uno de los shows más esperados del calendario fashion. El regreso de Moss, después de 26 años sin desfilar para la marca, se convirtió en el instante más comentado del evento y en un guiño directo a la estética sensual que definió a Gucci en los años noventa.
Kate Moss revive el vestido icónico de Gucci en Milán
El diseño que llevó la modelo fue una columna negra ajustada desde el cuello hasta los tobillos, cubierta de brillo fino y con una espalda profundamente abierta. El detalle clave fue la banda elástica con el logo de Gucci visible sobre la cadera, referencia directa al concepto del bumster, una silueta de tiro bajo popularizada en 1997.
En aquella época, el entonces director creativo Tom Ford revolucionó la moda al apostar por prendas que mostraban la ropa interior de forma intencional, cambiando la percepción de sensualidad en la industria. La nueva versión presentada por Demna no replica el pasado, sino que lo adapta a una visión actual donde la marca aparece como un gesto discreto pero estratégico.
El cierre del desfile estuvo acompañado por la canción “Tu sì ’na cosa grande”, creando una atmósfera romántica que contrastó con la fuerza visual del look.

El debut de Demna redefine el nuevo Gucci
El desfile también marcó el inicio oficial de una nueva etapa para Gucci. Conocido por trabajar siluetas oversize en su etapa anterior, Demna apostó ahora por prendas más ajustadas al cuerpo, eliminando volumen y destacando la figura humana como protagonista.
La colección exploró elementos clásicos de la firma italiana combinados con códigos contemporáneos. Predominaron:
- vestidos ceñidos y minimalistas
- leggings negros y americanas entalladas
- looks monocromáticos en blanco, negro y rojo
- guiños a la logomanía noventera
El diseñador explicó que su proceso creativo incluyó estudiar archivos históricos de la marca y referencias culturales italianas, desde museos hasta símbolos del Renacimiento, para comprender la identidad de Gucci más allá de la ropa.

El regreso de los años 90 y la nueva sensualidad
La aparición de Kate Moss funcionó como puente entre generaciones. La modelo fue una de las figuras clave del Gucci de los noventa y su regreso reforzó la idea de continuidad entre pasado y presente.
El desfile también reunió a modelos como Emily Ratajkowski, Elsa Hosk y Karlie Kloss, consolidando una propuesta que mezcla nostalgia con renovación estética. La colección dejó ver un cambio claro: menos minimalismo limpio y más actitud, brillo y presencia visual.
Además, la propuesta sugiere el regreso de una moda más expresiva, donde el cuerpo vuelve al centro del diseño y la ropa busca acompañar la silueta en lugar de ocultarla.

Qué sigue para Gucci tras este debut
El debut de Demna establece la dirección que seguirá la firma en próximas temporadas: reinterpretar sus códigos históricos mientras construye nuevos objetos de deseo para una generación más joven.
Tras su presentación en Milán, la colección continuará su recorrido editorial y comercial durante 2026, mientras la industria observa cómo evolucionará esta nueva etapa creativa de Gucci bajo una visión que combina herencia, cultura italiana y modernidad.
