Para lo que parece será una intensa temporada de lluvias, ha nacido la pieza más icónica de la panadería mexicana contemporánea: la Tlaloconcha.
Con un diseño que hace guiño directo al dios mexica de las lluvias, esta creación se abre paso desde San Pedro Cholula, Puebla, como un fenómeno viral que mezcla tradición, colorido, sabor y una pizca de misticismo prehispánico.

Detrás de esta delicia visual y gustativa se encuentra La Herencia JD, una pequeña panadería artesanal que lleva siete años sorprendiendo a su clientela con piezas inspiradas tanto en monstruos como en figuras políticas.
Esta vez el protagonista es Tláloc, con sus ojos saltones, colmillos imponentes y corona llameante de pan dulce, todo plasmado sobre una base de tradicional concha mexicana, teñida de azul celeste y rojo vibrante, como si viniera del mismísimo Templo Mayor.

Pero no todo es apariencia: en su interior, la Tlaloconcha guarda una sorpresa jugosa de guayaba, un relleno que complementa su carácter tropical y refuerza la experiencia sensorial. Dulce, suave y con una textura crujiente en la parte superior, este pan es tan reconfortante como una taza de chocolate caliente durante una tormenta de verano.
Hasta el momento las Tlaloconchas solo pueden encontrarse en el local de La Herencia JD, ubicado en la calle 10 Poniente 318, en el centro de San Pedro Cholula, Puebla.
Su producción es limitada y artesanal, por lo que se recomienda llegar temprano o hacer pedido anticipado… antes de que Tláloc decida mandar una tormenta de antojos.