Si entras esperando “solo” una pizzería, te vas a sorprender. Los Alquimistas —con 13 años de historia y hoy instalado en Av. Yucatán 28 B, Roma Norte— nace de una herencia familiar muy particular: Javier Cano creció entre cacerolas y rituales paganos, inspirado por su madre, cocinera y bruja. Esa mezcla explica por qué aquí la comida se concibe como algo más que antojo: la cocina, la intención y la energía se mezclan con recetas, rituales, pociones y experiencias esotéricas abiertas al público.

Para Javier, “intencionar” importa. Ingredientes que no solo alimentan, también buscan equilibrar. Muchas de las recetas del menú —incluidas las salsas— las desarrolló con su socio Carlos Estrada, intencionándolas con los chakras. Te sientas, pruebas, y de pronto la comida se vuelve conversación.

Y sí: platicar con Javier es un verdadero placer. Tiene esa charla que te atrapa porque no pretende “venderte” una historia, sino compartirla. El resultado se nota: atención cálida, servicio atento, y esa sensación de que el lugar tiene personalidad propia.


La Roma, pero con aura (y calendario pagano)
Parte de la gracia es que el menú no está escrito en piedra: se mueve con los ciclos. La propuesta culinaria se rige por los sabbats, fiestas paganas que celebran estaciones y cosechas; son ocho al año y se abren al público para crear comunidad. Esa temporalidad se traduce en platillos que cambian según la energía del momento y los ingredientes disponibles. En tiempos de menús eternos, se agradece. La casona suma: luces bajas, rincones con objetos que cuentan historias y un ambiente que invita a quedarte.


Lo que probé y por qué volvería
Voy a lo importante: la comida está buenísima. Probé una poción y una pizza de la temporada, y ambas me parecieron deliciosas. Las pociones están hechas a base de tisanas y se piensan por intención —amor, prosperidad, bienestar, claridad o éxito—; varias llegan con efectos visuales, humo y hasta oro comestible. Es de esos tragos que se disfrutan lento, porque cada sorbo tiene capas.



La pizza de temporada es la clase de “edición limitada” que vale la pena: sabores invernales con pierna rellena, ciruelas, almendras, arándanos y provolone, en un balance entre ahumado y agridulce. Pero lo que realmente me ganó fue el pan: único, delgado, crujiente y nada pesado. Esa textura precisa no es casualidad: su masa viene de una receta heredada por un amigo y maestro de Brujas (Bélgica). Y algo que me gustó mucho: la atención es genuina. Te explican la idea detrás de la bebida o de la pizza sin solemnidad, recomiendan salsas, y están pendientes de tu mesa con timing perfecto.


Mención aparte para las salsas: tienen carácter y levantan cada bocado. Aquí el show acompaña, pero el sabor manda. Y si te queda antojo de algo reconfortante, hay guiños muy mexicanos en la carta, como el café con pinole, que además busca preservar un ingrediente en riesgo.

Tarot, fuego y otras experiencias que no pasan en cualquier restaurante
Los Alquimistas también funciona como punto de encuentro para quienes exploran lo esotérico. Con cita previa (y con costo), se ofrecen lecturas de tarot, mano, café, hipnosis, limpiezas energéticas prehispánicas, astrología, kabbalah, péndulo, armonizaciones y más. Y no es un “extra” improvisado: Javier lleva 26 años interpretando el tarot y ha reunido a una comunidad que brinda estas experiencias dentro del restaurante.

En la barra también hay vino caliente francés y sueco, preparado con especias y reposo (ideal si vas en mood de invierno). Y si te gusta el performance gastronómico, tienen propuestas con fuego —tablas de carnes frías y quesos servidas con flama, postres flambeados— que cierran perfecto la experiencia.

Al final, lo que se queda no es solo “lo instagrameable” (que sí, lo es), sino la sensación de haber vivido un lugar con identidad: comida deliciosa, atención al detalle y una vibra pagana-mística auténtica.

Datos para ir sin pretextos
Dirección: Av. Yucatán 28 B, Roma Norte, CDMX.
Horarios: Mar y mié 13:00–21:30; jue a sáb 13:00–22:00; dom 11:00–19:00.
Instagram: @los.alquimistas