La actriz Natasha Dupeyrón ha encendido las redes con una imagen que pocos esperaban: completamente rapada. El drástico cambio no es un capricho ni un simple experimento estético, sino una decisión actoral que forma parte de su preparación para encarnar a Tamara, la implacable villana de Los Hilos del Pasado, el remake de la icónica telenovela El privilegio de amar.

Con este gesto, Dupeyrón rinde un homenaje directo a Cynthia Klitbo, quien en 1998 sorprendió a todo México al raparse frente a las cámaras para el mismo papel. Aquella escena quedó grabada en la memoria colectiva de la televisión y, más de dos décadas después, Natasha busca provocar el mismo impacto.

“Me da nervios, pero quiero que me odien en esta historia”, confesó la actriz tras regresar de Europa, donde grabó parte de la producción de José Alberto Castro. En sus redes, acompañó la imagen con un mensaje breve pero contundente: “Esta soy yo, otra vez, distinta”.

La fotografía, captada por el actor José Pablo Minor, desató una ola de reacciones entre sus seguidores y los nostálgicos de la versión original. Comentarios como “Tamara ha regresado”, “Esto se viene con todo” y “Si lo hizo, veremos una icónica actuación” inundaron la publicación.

La historia se repetirá con nuevos matices: en El privilegio de amar, Klitbo explicó que la idea de raparse surgió como un ritual de transformación personal y artística, justo en un momento turbulento de su vida. Ahora, Dupeyrón recoge ese legado, pero lo imprime con su sello, asumiendo el reto de interpretar a una mujer fuerte, oscura y profundamente compleja.

Los Hilos del Pasado contará también con Bárbara López, Emmanuel Palomares y el regreso a la pantalla de Yadhira Carrillo. Su estreno está previsto para finales de octubre por Las Estrellas, y todo apunta a que la escena del rapado volverá a ser uno de esos momentos que marcan la historia de las telenovelas mexicanas.

Natasha no solo se rapó el cabello. Se despojó de cualquier comodidad para entrar de lleno en la piel de una villana que, como en 1998, promete ser amada y odiada a partes iguales.