Durante casi un siglo, Nestlé ha sido parte de la vida cotidiana de millones de familias mexicanas. Hoy, al celebrar sus 95 años en el país, la marca no solo mira hacia atrás con gratitud, sino que propone una reflexión urgente: devolverle a la mesa su papel central como el corazón de la familia. En tiempos en los que las pantallas parecen imponerse sobre las conversaciones, esta iniciativa nos recuerda que lo más valioso de compartir los alimentos es, en realidad, la compañía.

La hora de la comida: un espacio que se transforma
Un estudio reciente sobre la convivencia familiar en México reveló que 9 de cada 10 familias usan dispositivos en la mesa al momento de comer. Y aunque 6 de cada 10 mexicanos aseguran que ese es su momento favorito para convivir, la presencia de pantallas ha desplazado la atención hacia otros lados.
No se trata de satanizar la tecnología, sino de observar cómo, poco a poco, los mensajes, las notificaciones y los videos han reemplazado las charlas espontáneas, las risas compartidas y hasta los silencios cómodos que también construyen intimidad. La mesa, que alguna vez fue sinónimo de unión, corre el riesgo de convertirse en un espacio más de dispersión.
Estudio: ”Convivencia familiar en las mesas mexicanas”. LLYC / Offerwise, 2025. Página 7.
Memorias en la mesa: donde todo empieza
La propuesta de Nestlé, llamada “Que la mesa vuelva a unirnos”, retoma algunos de los anuncios más icónicos de la marca —desde Nescafé® hasta La Lechera®— y los reinterpreta en clave actual, incorporando el elemento disruptivo de los dispositivos. El resultado no es nostalgia, sino una invitación a reflexionar: ¿qué tanto han cambiado nuestras formas de convivencia y qué podemos recuperar de esos momentos?


Porque más allá de los alimentos, en la mesa se validan emociones, se comparten historias y se construyen recuerdos que acompañan toda la vida. Basta pensar en las sobremesas de la infancia, en esas charlas que parecían interminables y en la calidez de sentirnos escuchados. Todo eso sigue siendo posible si nos damos el tiempo.
Una tradición con futuro
En palabras de Fausto Costa, Presidente Ejecutivo de Nestlé México, la mesa es el símbolo de lo que significa ser familia: compartir, escuchar y crear recuerdos juntos. Al celebrar 95 años en el país, la compañía busca no solo honrar su historia, sino también reafirmar su propósito: “desarrollar todo el poder de la alimentación para mejorar la calidad de vida hoy y en las futuras generaciones”.


En un mundo que parece correr cada vez más rápido, detenerse a comer juntos, aunque sea una vez al día, es un acto de resistencia y amor. La iniciativa no impone reglas; más bien sugiere una pausa, un recordatorio de que la Buena Vida se disfruta más cuando se comparte.
Redescubrir la Buena Vida en familia
Los resultados del estudio son reveladores: 6 de cada 10 mexicanos estarían dispuestos a dejar de usar pantallas en la mesa para priorizar a su familia. Es decir, el deseo de reconectar está presente, solo falta una chispa que nos recuerde su importancia. Y quizás este aniversario sea esa oportunidad. Redescubrir la mesa como el corazón del hogar es más que una campaña; es una invitación a todos. A dejar el celular unos minutos, mirar a los ojos a quienes tenemos enfrente y volver a conversar de lo cotidiano: cómo estuvo el día, qué sueños tenemos, qué nos preocupa. Porque la mesa, más que un lugar, es una metáfora de encuentro.

Nestlé cumple 95 años en México celebrando la convivencia y recordándonos que la Buena Vida se nutre con tiempo de calidad en familia. Y hoy, más que nunca, ese recordatorio parece urgente.
🔗 Para conocer más sobre la iniciativa y el estudio completo, visita: Nestlé 95 años en México