¿Romance real o una jugada magistral de marketing? La pregunta lleva días rondando en redes sociales, alfombras rojas y salas de redacción. Lo cierto es que Pamela Anderson y Liam Neeson no hacen nada por acallar los rumores y eso solo ha encendido aún más la conversación.

La chispa entre ambos surgió durante el rodaje de “The Naked Gun”, el esperado reboot de la icónica comedia ochentera, donde Neeson interpreta al inolvidable detective Frank Drebin y Anderson a una misteriosa cantante de nightclub. Pero fue durante la premiere en Londres, el pasado 22 de julio, cuando las sospechas se desbordaron.

Frente a los flashes, ambos actores intercambiaron miradas prolongadas, posaron con ternura —con ese toque adorablemente incómodo que solo tienen los que aún no saben si gritarlo a los cuatro vientos— e incluso compartieron besos en la mejilla. ¿El resultado? Una ola de titulares, teorías de fans y, claro, millones de vistas en redes sociales.

Glamour con alma
Pamela acaparó miradas con un vestido strapless color ciruela firmado por Rodarte, coronando su ya icónica estética de “menos es más”: rostro sin maquillaje visible, ondas rubias al estilo Marilyn Monroe, y apenas unos pendientes en forma de gota como único accesorio. Liam, por su parte, lucía elegante y sereno, pero con una expresión imposible de fingir: estaba encantado.

Y no fue solo apariencia. En entrevistas previas, los halagos entre ambos volaban más rápido que una escena de acción. Pamela lo llamó “el perfecto caballero” y reveló que Neeson tenía el adorable hábito de dejarle galletas, muffins y pan sourdough en su camerino. Él, por su parte, no se contuvo: “Estoy locamente enamorado de ella”, dijo a People. ¿Un desliz sincero o parte del guión promocional?

La historia personal de ambos aporta profundidad a esta narrativa. Neeson, viudo desde 2009 tras la trágica muerte de Natasha Richardson, nunca ha ocultado cuánto le marcó esa pérdida. Y Pamela, tras años de ser reducida a titulares sensacionalistas y sobrevivir al escándalo de su sex tape, ha encontrado una nueva etapa de autenticidad y calma. “Estoy en paz. Y estoy rodeada de personas gentiles”, dijo recientemente.