
Cuando se trata de vivir en exceso y con estilo, Paris Hilton no conoce límites. Su más reciente adquisición —o mejor dicho, su más reciente regalo— es prueba de ello: un avión privado Gulfstream G450 transformado en un palacio rosa en el cielo. Bautizado como Sliv Air, el jet es una oda al universo Hilton, porque es brillante, glamuroso, personalizado hasta el último detalle y, por supuesto, completamente rosa.

El nombre Sliv Air proviene del término “sliving”, una palabra inventada por la propia Paris que combina “slaying” y “living your best life”, o lo que es lo mismo, arrasar mientras se vive la mejor vida posible. Y eso es exactamente lo que representa este avión.

Un regalo de cumpleaños (muy) elevado
El jet fue un regalo de cumpleaños de su esposo, el empresario Carter Reum, quien encontró un G450 bien conservado en el mercado en 2024. Así evitó la larga espera de un encargo nuevo y permitió que Paris pudiera volar antes de terminar el año. El avión tiene un alcance de 4 mil 350 millas náuticas y puede volar sin escalas de Los Ángeles a Nueva York o de Miami a Londres.

Pero el verdadero espectáculo comienza al abrir la puerta. La mente detrás de la transformación es Sarah Mespelt Larrañaga, diseñadora de aviación con base en Marina del Rey, California, quien se enfrentó al reto de crear una cabina que fuera tan funcional para una familia con niños como icónica para una estrella como Paris Hilton.

“Pensé que quizás querrían algo más neutro, con azules y grises”, dijo Larrañaga. Pero Paris tenía otra idea: “La vida es muy corta como para mezclarse con los demás”. El resultado fue un jet que parece sacado de un sueño rosa.

La transformación fue total, se desarmó el avión casi por completo, dejando solo el esqueleto metálico y el suelo original. El proyecto tomó un año completo, con siete meses de planificación y diseño, y cinco meses de ejecución.

Así es por dentro “Sliv Air”
Dentro del G450 ahora hay alfombras con destellos brillantes, un techo decorado con colibríes rosas, asientos de cuero con inserciones brillantes, y hasta vajilla personalizada con copas en forma de corazón y cubiertos firmados con el logo de Sliv Air. Hay hasta un refrigerador especial para mantener frías las mascarillas faciales de Hilton durante el vuelo.

Y sí, su inseparable chihuahua Prince Tokyo Gizmo Hilton también tiene su propia cama a juego.

El exterior no se queda atrás. Solo se usaron tres colores, blanco metálico, rosa metálico y un tono creado especialmente para este proyecto: “Paris Pink”, que ahora forma parte del catálogo oficial de la marca de pintura PPG. En los alerones se leen frases icónicas de Hilton como “That’s hot” y “Loves it”. Incluso, el nombre “Sliv Air” puede leerse desde tierra cuando el jet surca el cielo.

Más allá del glamour, el avión está equipado con lo último en tecnología. Cuenta con una nueva cabina de mando con aviónica Honeywell, sistema satelital Starlink, Wi-Fi de alta velocidad y un sistema de entretenimiento que convierte la cabina en un cine privado 4K volador. Desde pantallas táctiles en cada asiento se puede controlar todo: luces, sonido, video… hasta los inodoros.
