A partir de los siete años, los perros entran a su etapa senior. Aunque muchos aún se ven juguetones y llenos de energía, su organismo comienza a experimentar transformaciones profundas: metabolismo más lento, menos interés en socializar, pérdida de agudeza mental, articulaciones frágiles y defensas debilitadas.
Paola Mendoza explica que, en promedio, un perro puede pasar hasta la mitad de su vida en esta etapa. Sin embargo, muchos dueños no identifican a tiempo esta transición. “Es común que los cambios se perciban sólo cuando ya son evidentes, por eso es importante observar y entender que el envejecimiento forma parte natural de su ciclo de vida”.


La importancia de una alimentación especializada
Así como los humanos adaptamos nuestra dieta con los años, los perros también requieren fórmulas específicas que respondan a sus nuevas necesidades. El cerebro, que consume gran parte de la energía proveniente de la glucosa, comienza a deteriorarse en memoria y atención con el paso del tiempo. La buena noticia es que existen nutrientes capaces de apoyar esta función.
“Los triglicéridos de cadena media son una fuente alternativa de energía para el cerebro que ayudan a preservar la agudeza mental en los perros senior. Junto con omega-3, glucosamina, antioxidantes, vitaminas y minerales, se convierten en un aliado indispensable para prolongar su calidad de vida” detalla Mendoza.


En este punto, PURINA® PRO PLAN® Active Mind se presenta como una opción confiable, gracias a su tecnología exclusiva que incorpora estos triglicéridos de cadena media derivados de aceites botánicos. Su consumo diario ha demostrado mejorar la memoria y atención de los perros mayores, ayudándolos a enfrentar el envejecimiento con mayor vitalidad.
Señales de alerta y cómo actuar
Cuidar de un perro mayor implica estar atentos a cambios que podrían afectar su calidad de vida. Pérdida de piezas dentales que dificultan comer, problemas de movilidad por desgaste articular o episodios de desorientación son señales que no deben pasarse por alto. En estos casos, la recomendación de Mendoza es clara: reforzar la nutrición adecuada y mantener rutinas adaptadas. “La alimentación no sólo sostiene su cuerpo, también protege su mente y sus articulaciones. Una dieta formulada para la etapa senior puede retrasar los signos del envejecimiento y favorecer su bienestar”.


Opciones como PURINA® PRO PLAN® Active Mind se convierten en un aliado para que los dueños puedan brindarles a sus perros una vejez más activa y plena, con respaldo científico y nutricional.
Rutinas que marcan la diferencia
Además de la nutrición, los hábitos diarios son clave. Los paseos cortos y de baja intensidad, repartidos en distintos momentos del día, mantienen activos sus músculos y articulaciones. A ello se suman los juegos interactivos o de olfato, que estimulan la memoria y la concentración.


Incluso simples actividades como enseñarles nuevas instrucciones o recordarles palabras fortalecen el vínculo con ellos y mantienen su mente en forma. “Se trata de darles la oportunidad de seguir explorando, aprendiendo y disfrutando de momentos de calidad junto a sus familias”, concluye Mendoza.

Envejecer nunca es sencillo, pero acompañar a nuestros perros en esta etapa puede ser una experiencia profundamente enriquecedora. Con amor, atención y los cuidados adecuados, la tercera edad de nuestros mejores amigos no sólo puede ser más larga, sino también más feliz.