El actor Valentino Lanús, recordado por protagonizar algunas de las telenovelas más exitosas de los años 2000, volvió a ser tendencia tras difundirse un video en el que invita al público a asistir a la Expo Espiritualidad 2025.
Su aparición generó una ola de comentarios en redes sociales, donde muchos usuarios se mostraron sorprendidos por su cambio físico, mientras otros salieron en su defensa resaltando que solo refleja el paso natural del tiempo.
“De joven quería parecerme a él, ahora él se parece a mí”, escribió un internauta. Otros añadieron frases como: “Le robaron el aura, la energía, la belleza, le robaron todo…” y “¿Qué le pasó? ¡Era súper guapo!”.
Sin embargo, también hubo voces que pidieron empatía: “Se llama vejez y tranquilidad, amigos, todos vamos para allá, ¿cuál es la sorpresa?”.
Así luce Valentino Lanús actualmente
A sus 50 años, el actor aparece en redes con cabello largo, canas y ropa cómoda para la meditación, mostrando una imagen muy distinta a la de sus años como galán de Televisa. En su cuenta oficial, Lanús comparte reflexiones sobre espiritualidad, meditación y energía. En una publicación reciente escribió:
“La clave del despertar está dentro de ti. A través de la meditación y la apertura del ojo del alma, podrás acceder a una percepción más profunda de la realidad. Descubre la importancia de la respiración y las prácticas solares para reconectar con tu cuerpo y tu espíritu”.
Estas palabras reflejan la transformación del actor, quien hoy se presenta como maestro espiritual y guía de conciencia, alejado por completo del ritmo frenético de la televisión.
De galán de telenovelas a guía espiritual
Nacido como Luis Alberto López Ayala el 3 de mayo de 1975 en la Ciudad de México, Valentino Lanús fue por años uno de los galanes más populares de la televisión mexicana. Su carrera comenzó como modelo antes de ingresar al Centro de Educación Artística (CEA) de Televisa. Su primer gran oportunidad llegó en 1997 con la telenovela María Isabel, producida por Carla Estrada y protagonizada por Adela Noriega.
Durante la década de los 2000, Lanús participó en grandes producciones como “Primer amor… a mil por hora” (2000), donde interpretó a Imanol Jáuregui Tasso, papel que lo catapultó a la fama y le valió premios como Mejor Revelación Masculina en los TVyNovelas 2001. Más tarde protagonizó títulos como “El juego de la vida” (2001), “Amar otra vez (2003) y “Las tontas no van al cielo” (2008), consolidándose como uno de los actores favoritos del público.
También incursionó en producciones internacionales como “Ugly Betty” (2008) y “Hermanos y detectives” (2009), además de películas como “Quiero ser fiel” (2014) y “Feliz NaviDAD” (2020).
En el punto más alto de su carrera, Valentino Lanús enfrentó una lucha contra el cáncer, experiencia que lo llevó a alejarse del medio artístico y buscar respuestas en la espiritualidad. Decidió vivir varios años en la selva, donde se dedicó a estudiar textos sagrados, practicar yoga, meditar y desarrollar técnicas de respiración.
Según ha compartido en entrevistas, ese proceso de introspección y reconexión fue clave para su recuperación y lo ayudó a redefinir su propósito de vida. Desde entonces, se dedica a compartir sus enseñanzas sobre bienestar, energía y conciencia en talleres y conferencias.
Su nueva vida en familia y la paternidad como misión
Durante esta etapa de transformación, Lanús conoció a María, su actual pareja, en la Riviera Maya. Ella, ajena al medio artístico pero con una fuerte conexión espiritual, fue parte importante de su proceso de cambio.
De su relación nació una hija en 2016, y desde entonces el actor ha expresado que la paternidad es su mayor motor.
“Ser padre ha sido una experiencia transformadora. Me ha permitido redescubrirme y comprometerme plenamente con mi familia”, comentó en una entrevista pasada.
Hoy, Lanús vive entre la naturaleza, rodeado de paz y lejos de los reflectores, enfocado en su crecimiento personal y en su rol como guía espiritual.






