A lo largo de su vida, una persona menstruante puede atravesar más de 450 ciclos. Sin embargo, este proceso natural sigue rodeado de mitos, estigmas y silencios que afectan la manera en que lo vivimos. Conscientes de esta realidad, Saba impulsa la campaña “Nuestros días son todos los días”, un movimiento que reconoce que el ciclo menstrual no se limita a los días de sangrado, sino que atraviesa cada jornada con transformaciones físicas, hormonales y emocionales que merecen acompañamiento y visibilidad.
“Decir que nuestros días son todos los días es reconocer que el ciclo menstrual va mucho más allá de los días de sangrado. Desde el corazón de Saba, esta frase representa nuestro compromiso por acompañar a mujeres y personas menstruantes en todas las fases de su ciclo, con soluciones reales, empatía y educación continua”, nos compartió Andrei Orozco, Brand Manager Marketing de Saba.

Romper mitos, hablar con verdad
La campaña no solo ofrece productos para cada etapa —toallas, copas, protectores y hasta ropa interior reutilizable—, sino que también propone un cambio cultural: dejar atrás la vergüenza y el silencio. Orozco señala que uno de los grandes tabúes que buscan desmontar es la idea de ocultar la menstruación. “Durante generaciones se nos enseñó a esconder una toalla como si fuera algo prohibido. Incluso en los anuncios se utilizaba líquido azul en lugar de rojo para simular la sangre. En Saba decidimos romper con este estigma visual y fuimos los primeros en mostrar sangre roja en nuestros anuncios, como una forma de visibilizar la realidad del cuerpo, sin filtros ni tabúes”.
Este enfoque también abarca el flujo vaginal, un tema históricamente invisibilizado. Hoy Saba lo nombra tal cual es: una secreción natural que se presenta todos los días. Al normalizarlo, la marca invita a reconocer el cuerpo y vivirlo con mayor tranquilidad.

Educación menstrual para transformar realidades
La apuesta de Saba va más allá de la publicidad. Con programas como Mundo Saba Teens, han impactado a más de 360 mil niñas y adolescentes en 680 escuelas de México, brindándoles información clara y basada en evidencia. La marca también impulsa iniciativas como la Carrera Saba, que celebra el cuerpo en movimiento y destina recursos a proyectos educativos en alianza con UNICEF.
La primera Encuesta Nacional de Gestión Menstrual en México reveló que el 69% de las niñas tuvieron poca o nula información al llegar a su primera menstruación. Frente a este panorama, la educación menstrual se convierte en una herramienta de transformación social, capaz de derribar estigmas y abrir la puerta a una vivencia más libre y consciente del ciclo.

Un movimiento que resuena
Los testimonios recibidos han sido contundentes: mujeres y personas menstruantes que se sienten vistas y comprendidas por primera vez. “Particularmente, abordar temas como el flujo vaginal, los cambios emocionales y hormonales, y todo aquello que antes se callaba, ha abierto espacios de identificación, diálogo y desahogo”, asegura Orozco.
Al final, la campaña “Nuestros días son todos los días” no se trata solo de productos, sino de un llamado a cambiar la conversación. Hablar del ciclo menstrual con naturalidad, dignidad e información no debería ser un acto valiente, sino algo normal.