A sus casi 50 años, Sebastián Rulli demuestra que el paso del tiempo no hace más que esculpir con mayor precisión un cuerpo que parece salido de una obra de arte. El actor argentino-mexicano dejó boquiabiertos a sus seguidores y a los amantes de la fotografía con su participación en la exposición Las formas del Alma, del fotógrafo Uriel Santana.

En una serie de retratos en blanco y negro que rayan en lo escultórico, Rulli aparece completamente desnudo, en una muestra de vulnerabilidad, fuerza y estética pura. Su cuerpo, perfectamente definido y trabajado, no solo habla de disciplina física, sino también de un compromiso profundo con el cuidado integral del ser.

Los músculos cincelados, la piel curtida por los años y una expresión de introspección intensa convierten estas imágenes en un homenaje a la masculinidad madura y consciente. La cámara de Santana intentó capturar el alma detrás del físico, jugando con luces, sombras y texturas que elevan la imagen del actor a una dimensión artística.

Además de Rulli, las actrices Grettell Valdez y Barbara Mori también forman parte de esta muestra, sumando su esencia y presencia a una colección que celebra la diversidad del cuerpo humano como vehículo del alma. Y seguramente más celebridades se irán sumando al proyecto.
