En la ciudad donde todo puede convertirse en arte comestible, la Heladería Escandón ha logrado conquistar el corazón (y las redes sociales) de los capitalinos con su menú tan divertido como delicioso.

Ubicada en Dakota 36, colonia Nápoles, esta heladería no es solo un lugar para comer postres, sino una experiencia sensorial que mezcla cultura pop, creatividad y mucho sabor.

Delicias con forma de íconos virales
Aquí, el helado no solo se come: se admira, se fotografía y se presume. Uno de los favoritos es el pan al vapor en forma de Hello Kitty, suave, esponjoso y tan tierno que da remordimiento morderlo, pero vale totalmente la pena.

También puedes encontrar versiones adorables en forma de Mike Wazowski o de simpáticos perritos y ositos, que además puedes combinar con una malteada que parece salida de una película kawaii.

Paletas de culto
¿Te imaginas lamer una paleta con la cara de Pedro Pascal? Aquí puedes hacerlo. También hay paletas de Labubu, ese personaje que se ha vuelto sensación en TikTok y Pinterest, y para los nostálgicos: la paleta de Scooby Doo de chocolate. Un must para fans de lo retro.

Entre las creaciones más originales está la ino-paleta “Anacleto”, una paleta cremosa de chocolate amargo con un diseño que desafía las convenciones y una textura que se derrite lentamente en el paladar.

Su nombre, como todo en este lugar, tiene su propia historia y seguro te la cuentan si preguntas con curiosidad.

Sabores que van del capricho al gourmet
En el terreno de los helados y gelatos, Heladería Escandón ofrece opciones que suenan a poesía:
- Taro con galleta Lotus
- Frutos rojos con agua
- Crème brûlée
- Flan
- Horchata
- Mojito de fresa con ron
- Limón con agua
- Sandía

Y, por supuesto, la infaltable y mexicana paleta de mazapán, que aquí tiene una textura cremosa y un sabor fiel al dulce de la infancia.
