Gabriel Soto hizo oficial su relación con Colibrí Jiménez, chef, nutrióloga y terapeuta, con una romántica sesión de fotos en la playa. El actor de 51 años compartió las imágenes en redes sociales para celebrar el cumpleaños de su nueva novia.
Soto publicó fotografías junto a Colibrí en Santa Mónica, California, donde ambos aparecen muy cariñosos a la orilla del mar. La publicación rápidamente generó reacciones entre sus seguidores, aunque no todas fueron positivas.

Gabriel Soto y Colibrí Jiménez presumen su romance
La relación entre Gabriel Soto y Colibrí Jiménez ya había sido confirmada por el propio actor a finales de junio, cuando aseguró que estaba muy contento y que ella era formalmente su novia.
Después, ambos compartieron su primera fotografía juntos. Colibrí publicó una imagen en la que aparece besando a Soto en la mejilla mientras hacen ejercicio.
Ahora, el actor decidió llevar el romance un paso más allá al dedicarle una publicación por su cumpleaños y mostrar públicamente la cercanía que mantienen.

¿Por qué comparan a Gabriel Soto con Christian Nodal?
Las nuevas fotografías provocaron que algunos usuarios compararan la vida amorosa de Gabriel Soto con la de Christian Nodal.
Los comentarios hacen referencia a las relaciones sentimentales que ambos han protagonizado en los últimos años y a la rapidez con la que han iniciado nuevos romances.
Entre las críticas que recibió Soto se pueden leer frases como: “El Nodal de los chavorrucos”, “Mi compa el que no puede estar solo” y “Otra vez enamorado el hombre”.
La polémica también ocurre después de la relación que el actor mantuvo con Ana Carla Sinclair, quien habría expresado su decepción luego de que Soto negara inicialmente el vínculo sentimental entre ambos.

Gabriel Soto y sus relaciones anteriores
Antes de Colibrí y Sinclair, Gabriel Soto mantuvo una relación de seis años con Irina Baeva, actriz rusa con quien llegó a comprometerse.
La pareja terminó sin llegar al altar. Su romance estuvo rodeado de polémica debido a las versiones que señalaban a Baeva como una posible tercera en discordia durante el matrimonio de Soto con Geraldine Bazán, madre de sus dos hijas.
Ahora, Soto parece concentrado en su nueva relación y no ha dado señales de querer mantenerla en secreto. Por el contrario, sus recientes publicaciones muestran que está dispuesto a presumir públicamente su romance con Colibrí.