× NOTICIAS DESTACADAS MODA BELLEZA ESTILO DE VIDA RECOMENDACIONES EDICIÓN DIGITAL MOTOR

Kipling x Friends: nos vemos en Central Perk

El lila del departamento de Monica y los cafés de Central Perk inspiran accesorios para quienes todavía se sienten en casa al volver a ver "Friends".

por: Nancy Estrada

Poner un capítulo de Friends de fondo suele acabar igual: dejamos lo que estamos haciendo para ver una escena que conocemos de memoria. Reconocer el departamento de Monica o anticipar una ocurrencia de Chandler es parte del gusto de volver. Hay algo reconfortante en ese grupo de amigos que siempre parece tener tiempo para otro café.

Esa familiaridad es el punto de partida de Kipling x Friends, una colección que convierte algunos de los detalles de la serie en bolsos y accesorios. El guiño está en un color, en un marco o en la forma de una taza; referencias que sus seguidores pueden identificar incluso antes de leer el nombre de la colaboración. Las piezas mantienen la ligereza y funcionalidad propias de Kipling.

El lila y su historia

Framed Lilac retoma el tono de las paredes del departamento de Monica y los detalles que evocan el marco amarillo de su puerta. La combinación conserva ese aire divertido que hacía del espacio un lugar tan particular, incluso cuando estaba lleno de amigos discutiendo por cualquier cosa.

En un look de jeans y camisa blanca, el lila puede llevarse el protagonismo; con otros colores, permite jugar un poco más. Es una forma de incorporar el universo de Friends a la ropa que ya usamos y dejar una pista para quienes comparten nuestra afición por la serie.

Nueva York también cuenta

Skyline Black toma otra ruta. Sobre una base negra aparece una interpretación vintage del skyline de Nueva York, acompañada por vivos de colores inspirados en el logotipo de Friends. Tiene un aire más urbano, con la ciudad como parte del diseño y del recuerdo de las historias de sus seis protagonistas.

Un café para llevar

Entre las piezas destaca una crossbody inspirada en el vaso de café de Central Perk. La forma lleva el humor de la serie a un accesorio cotidiano y recuerda ese punto de encuentro donde una conversación podía cambiar el rumbo de todo un capítulo. Resulta fácil imaginarla en una salida de fin de semana, con el café real en la otra mano.

El encanto de esta colaboración es reconocer algo que nos sigue haciendo sonreír. A veces, ver una puerta lila basta para pensar en una amiga con la que repetíamos capítulos. Y entonces aparece un plan bastante más interesante que terminar la serie otra vez: escribirle y quedar por un café.

Podría interesarte