Cerrar la computadora no siempre significa que el día terminó. Ahí comienza la parte más ligera: cambiar el escritorio por una conversación, reencontrarse con amigos y dejar que la música haga el resto. Bajo esa idea nació Afterwork by Heineken, una plataforma que transforma el clásico plan después de la oficina en una pausa mucho más disfrutable. Para su segundo volumen, la propuesta eligió Soho House México como punto de encuentro este 28 de agosto: una invitación a dejar atrás las prisas y disfrutar el presente.

Una noche con sonido propio
La música quedó en manos de Franc Moody y Neil Frances, dos proyectos que llevan la energía del dance a un terreno cálido y lleno de groove. La combinación no pretendía sentirse como una extensión del horario laboral, sino como el momento exacto para cambiar de mood.
Franc Moody llegó con una mezcla de disco, funk y electrónica, mientras Neil Frances aportó un sello indie dance relajado, pero difícil de escuchar sin moverse. Dos propuestas distintas con una intención en común: devolverle espontaneidad a la noche y hacer de la pista el centro del encuentro.

El after office cambia de ritmo
Salir después del trabajo ya no se trata únicamente de tomar algo antes de volver a casa. También responde a una necesidad concreta: marcar una pausa entre las obligaciones y la vida personal. Heineken retoma ese ritual y lo convierte en una experiencia alrededor de la música, la convivencia y una cerveza fría.

Ahí está el encanto de Afterwork: en hacer especial algo tan sencillo como reunirse. Entre semanas aceleradas, correos pendientes y agendas llenas, dedicar unas horas a conversar, bailar o dejar el teléfono a un lado puede sentirse como el verdadero lujo.
Una experiencia que seguirá viajando
Afterwork by Heineken Vol. 2 forma parte de una serie de encuentros que continuará llegando a otras ciudades del país. Monterrey y Guadalajara están contempladas dentro de la ruta, con nuevas experiencias musicales pensadas para conservar la esencia del concepto y adaptarse a cada destino.

Foto de Ameer Basheer en Unsplash
Más que seguir una fórmula rígida, la plataforma propone otra manera de cerrar el día: bajar la velocidad, salir del modo automático y recordar que una gran noche puede comenzar en cuanto termina la oficina.