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Estilo DF Weekend Eugenio Derbez

por: Mario Cabrera

¡IMPARABLE!

 

 

El estreno de Hombre Al Agua es un paso más en su objetivo de conquistar el mercado anglo.

 

Podrá tratarse del actor latino con mayor proyección en Estados Unidos; sin embargo, la impresión que Eugenio Derbez ofrece es la de continuar inmune al glamuroso mundo de Hollywood del que ahora forma parte. A su llegada a la Casa Tamayo, en el corazón de Coyoacán, el actor saluda de mano, pregunta nombres y se dirige directamente al perro que custodia la entrada que de inmediato sucumbe ante una generosa cantidad de caricias, cortesía suya. A pesar de que sólo cuenta con unas horas antes de tomar un avión que lo llevará de vuelta a Los Ángeles para afinar el estreno de Hombre al Agua, Eugenio no tiene problema en revisar con atención los outfits que está a punto de probarse y a dedicar minutos extra para contestar las preguntas relacionadas con su más reciente proyecto cinematográfico y el momento que vive en la actualidad. No es para menos, el histrión admite que continúa necesitando tiempo para procesar lo que actualmente le sucede en el ámbito profesional, sobre todo cuando revela que hace 15 años pensaba, ya cansado de interpretar a sus personajes, en retirarse definitivamente de la actuación. Pero que siga incrédulo del radical giro que dio su vida, no significa que esté indiferente ante el hecho de ser un imán de taquilla en Estados Unidos. Por eso es que luego de un par de películas con buenos resultados en el país vecino, el actor está listo para una de las pruebas más desafiantes de su carrera: conquistar el mercado americano y dejar en claro que los latinos, y especialmente los mexicanos, son aptos para interpretar cualquier rol en pantalla sin tener que renunciar a sus raíces. “Estoy tratando de entrar más en ese mercado, pero sin olvidarme de lo que soy”, dice sin perder la compostura. “Hombre al Agua es mi apuesta”, continúa sin disimular la emoción que le provoca su frase. En entrevista con EstiloDF, el actor habla de su más reciente película y los planes que tiene para seguir diversificando una industria que hasta hace poco jamás se habría imaginado tener a un mexicano rompetaquillas.

 

¿Cómo surge la idea de hacer esta película?

Hombre al Agua surgió después de que No se Aceptan Devoluciones lograra la taquilla tan impresionante y sorpresiva que hizo. Muchísimas puertas se abrieron en Estados Unidos, de hecho, me acuerdo que después de su primer fin de semana en cartelera ya tenía invitaciones para ir al programa de Jimmy Fallon y Larry King. Eso apenas era el principio de esa vorágine que nunca espere que me iba a cambiar tanto la vida. En cuanto me mudé a Estados Unidos tuvimos cita con varios estudios y uno de esos fue MGM. Ahí me preguntaron si traía alguna película, lo cual me agarró por sorpresa pues no esperaba este tipo de cosas. Entonces ellos me sugirieron la idea de hacer un remake, pues aseguraban tener una lista buenísima, cuando la revisé hubo una que llamó mi atención de inmediato: Overboard (1987). Crecí con esa película, me acuerdo que la fui a ver al cine con mi mamá y de ahí siempre la veía en la televisión cada vez que la repetían. Se trata de un clásico de la comedia americana, por eso me encantó la idea y acepté. Luego me dio un poquito de nervio porque siempre es una responsabilidad muy grande hacer un remake y más de una cinta tan querida por los estadounidenses. Sabía que era algo arriesgado, pero creo que nos quedó muy linda y que no defraudaremos a la gente que ama la película. La película original de 1987 nos muestra la historia de una acaudalada mujer (Goldie Hawn) que tras sufrir un accidente y perder la memoria se convierte en la esposa de un pobre carpintero (Kurt Russell). En Hombre al Agua los papeles se invierten y mientras Derbez da vida a un playboy millonario, Anna Faris, su coprotagonista, es una madre soltera que acepta cualquier oportunidad de trabajo.

 

«Cuando llegó esta película sugerí cambiar los roles: que ahora el mexicano sea el millonario y la gringa sea quien limpie los pisos. Pensé de inmediato que eso le iba a encantar a mi gente: ver por primera vez a una gringa limpiando los pisos y al mexicano que sea el fregón, jajaja

 

Tu decisión de cambiar los roles principales se siente como una bofetada al estereotipo del mexicano en Hollywood, ¿esa fue la intención?

¡Exactamente! Fue justo lo que queríamos hacer, romper con el estereotipo. Estaba harto de que siempre que me hablaban para participar en una película en Estados Unidos era para interpretar a un criminal, un narcotraficante o, en el mejor de los casos, un jardinero. Entonces dije: “Ya chole, si tengo la oportunidad de hacer algo diferente, voy a romper el estereotipo, voy a cambiar la imagen de los latinos en Hollywood”. Al mismo tiempo que estábamos desarrollando Hombre al Agua tuve la oportunidad de interpretar al doctor de Milagros del Cielo (que por cierto se trata de la historia real de un exitoso gastroenterólogo mexicano) y al astronauta mexicano de Geo-Tormenta, creo que gracias a esos proyectos venía muy decidido a cambiar el estereotipo del latino en Hollywood. Cuando llegó esta película sugerí cambiar los roles: que ahora el mexicano sea el millonario y la gringa sea quien limpie los pisos. Pensé de inmediato que eso le iba a encantar a mi gente: ver por primera vez a una gringa limpiando los pisos y al mexicano que sea el fregón, jajaja. Se les pusieron los pelos de punta a los de MGM, al principio no querían aceptar el cambio, pero defendí mi decisión. Les dije: “A ver, lo que ustedes quieren es que meta gente a las salas, abiertamente a mi audiencia, entonces déjenme hacer las cosas que considero que la van a atraer”. Al final lo aceptaron, y no sólo eso, sino también incluir un elenco mexicano bastante importante con Jesús Ochoa, Omar Chaparro, Adrián Uribe, Cecilia Suárez, Mariana Treviño y Fernando Luján. Todos esos logros los conseguimos gracias a que los números en taquilla de las películas han sido buenos.

 

¿Fue complicado abrir el panorama a una industria que, a pesar de que se ha mostrado a favor de la inclusión, continúa con reglas muy establecidas?

Sí, no es fácil, creo que se ha ido poco a poco abriendo un camino gracias a lo que entre todos hemos hecho allá. Obviamente los numero uno y quienes han sido determinantes para que la gente entienda que se puede hacer buen cine en otro lado y no nada más en Hollywood son Alfonso Cuarón, Alejandro González Iñárritu, Guillermo del Toro. Pero cuando les llevas películas como No Se Aceptan Devoluciones o Cómo ser un Latin Lover y se percatan de que conectan con la gente, con los latinos sobre todo, se dan cuenta de que existe un mercado que no han atendido. Ellos tienen la idea de que los latinos no salen de casa o que no van al cine, pero ya se dieron cuenta que cuando se les da un producto que conecta con ellos, responden. Pese a todo sigue siendo muy complicado hacerle entender esto a los estudios.

 

«Estoy muy contento. Me siento como si tuviera 17 años y me quisiera comer el mundo, porque todo esto no lo esperaba. De hecho, hace 15 años estaba planeando mi retiro…»

 

En esta película te vemos desenvolviéndote la mayor parte del tiempo en idioma inglés, lo que deja al descubierto la ambición del proyecto por enganchar con el público estadounidense; sin embargo, ¿sigues teniendo en mente a los dos auditorios?

Uno de mis objetivos es siempre buscar hacer el crossover en el mercado americano. Por muchos años, los estudios han tenido a unpúblico cautivo con los estadounidenses, así que para ellos, ahora, el lingote de oro son los latinos, que cada vez son más en Estados Unidos, así que su actual preocupación es cómo jalar a este nuevo público. El dilema y lo que siempre les pasaba es que si hacían una película para latinos no van los gringos, y si es para gringos no van los latinos. Era un público u otro. Considero que con este tipo de películas podemos unir tranquilamente a los dos auditorios y entonces esa es la puesta, tratar de hacer un producto que conecte tanto con los americanos como con los latinos.

 

¿Te gustaría sentar un precedente en este aspecto?

Totalmente. Me acaban de dar el dato de que únicamente el 3% de los personajes en películas hollywoodenses son latinos. Para ellos, que siempre reclutan un latino cuando necesitan un jardinero, un inmigrante, un asesino o un criminal, es impensable incluir a uno de ellos como parte de una oficina, de un despacho de arquitectos o desempeñando un rol importante, como que no se les cruza por la mente. Lo que estamos tratando todos los que estamos allá es de educarlos para que vean que hay cabida para hacer de todo. En la película tenemos los albañiles mexicanos, pero también al tercer hombre más rico del mundo, quien de alguna manera se basa en una realidad: Carlos Slim. Hay que irlos educando poco a poco para que entiendan cómo es el mercado latino al que, a pesar de que han intentado entrar, nada más no le dan.

 

¿Y qué hay del público estadounidense, cómo será llegar a las salas de cine con la nueva versión de una película icónica en la que ahora tienen que lidiar con esta inversión de roles?

Es una muy buena pregunta porque sí tengo un poquito de nervio de ver cómo va a reaccionar la gente, sobre todo en épocas de Trump puede que no les parezca. Ya hicimos focus groups y los resultados fueron muy curiosos: las escenas que salían mejor calificadas únicamente entre estadounidenses fueron aquellas habladas en español. Yo en la vida me hubiera imaginado esto, al contrario, pensé que estas escenas iban a salir mal calificadas, que se iban a quejar y demás, pero al escuchar estos comentarios, ver la dinámica de los dos idiomas y la presencia de los mexicanos me sorprendió.

 

«Ella (Anna Faris) es lindísima, es súper natural, súper aterrizada y no es diva en lo absoluto, así como la ves en las películas es en la vida real, con un gran sentido del humor, pero muy tímida como buena actriz que es; todos los actores somos bien inseguros»

 

¿Qué te dice esta apertura y la normalidad con la que la gente ve este tipo de propuestas cinematográficas a pesar de la actualidad tan convulsa que se vive en Estados Unidos?

Creo que eso es la realidad, lo que pasa es que no lo han querido ver. Si tú vas a Estados Unidos y entras a una tienda vas a ver afroamericanos, latinos, asiáticos, blancos, gente de todos lados… eso es Estados Unidos, un país de inmigrantes, por eso es tan extraño que tengan un presidente tan racista. No es como aquí en México, donde no encuentras afroamericanos, asiáticos ni otras razas en gran escala. Este es un poco el reflejo de lo que es realmente Estados Unidos, un lugar donde te puedes encontrar desde un millonario que está vacacionando por allá hasta albañiles, todos ellos de varias nacionalidades.

 

Luego de que Cómo ser un Latin Lover fue un intento por mezclar tu comedia y el humor norteamericano, ¿dónde reside el mayor desafío de esta película?

Estoy tratando de entrar más en el mercado americano, pero sin olvidarme de lo que soy. No voy a poder hacer toda la vida películas que naveguen en los dos mundos, aunque trato de. Estas dos primeras lo han hecho, pero habrá de repente películas que tal vez sean sólo en español, enfocadas únicamente en los latinos, y de repente haré otra película que será sólo para los estadounidenses y pues ni modo. Cada vez que pueda balancear las cosas lo haré, para que la gente sienta que no me he olvidado de ellos y que sigo pensando en ellos cada vez que hago mis películas. En esta ocasión el reto es precisamente alcanzar un poco más el mercado americano porque se trata de una franquicia muy conocida en Estados Unidos, pero al mismo tiempo no perder esa esencia latina. Abogué por incluir y cuidar ciertos detalles como el doblaje en español que, aunque los estudios no le veían el caso, yo quise hacer. Adapté el libreto y dirigí el doblaje para que la gente sintiera una versión en español mucho más natural, mucho más mexicana.

 

Tienes oportunidad de compartir pantalla con Anna Faris, una actriz que lleva años posicionada en el gusto del público de su país, ¿cómo fue trabajar con ella?

Ella es lindísima, es súper natural, súper aterrizada y no es diva en lo absoluto, así como la ves en las películas es en la vida real, con un gran sentido del humor, pero muy tímida como buena actriz que es, todos los actores somos bien inseguros. Me dio mucha risa que en la primera escena que filmé con ella, yo estaba todavía un poquito nervioso porque era la primera vez que trabajaba con ella y no sabía cómo es que iban a salir las cosas. Pero cuando terminamos la escena, lo primero que ella me preguntó fue: “¿Estuve chistosa?”. Yo no creía lo que me estaba diciendo, pero volvía a preguntarme lo mismo: “En serio, ¿estuve chistosa?”. Después de que le dije que sí, me dio curiosidad saber por qué preguntaba todo eso, sabiendo que había formado parte de Scary Movie y otras comedias. Ella continuó diciéndome que ella no era comediante y que si se inició en el género fue por accidente, pues quería ser actriz dramática y lo que en realidad le había abierto las puertas fue que no era plenamente consciente de lo graciosa que podía ser. Me llamó mucho la atención que tuviera esa imagen de ella misma, pero a pesar de que no se la cree me sorprende lo buena que es: sus instintos y su timing fue espectacular.

 

«… eso es Estados Unidos, un país de inmigrantes, por eso es tan extraño que tengan un presidente tan racista. No es como aquí en México, donde no encuentras afroamericanos, asiáticos ni otras razas en gran escala»

 

Sin duda el estreno de esta nueva versión se antoja como un reto de considerables dimensiones, ¿qué te hizo pensar que éste era el momento adecuado para hacer algo así?

Revisaba las redes sociales y muchos se preguntaban por qué yo había sido elegido para protagonizar esta cinta. Me queda claro que para muchos sigo siendo una cara nueva, sobre todo para esa gente que admira tanto la película original. Sin embargo, creo que voy acompañado de un gran equipo que me respalda y confía en mí para este desafío. Por años MGM había querido hacer esta película y de hecho supe que para la versión anterior estaban considerados Will Smith y Jennifer Lopez, pero una vez que se desarrolló, se pensó en mí.

 

¿Qué cruza por tu mente después de saber este tipo de decisiones que adoptan los estudios tomándote en cuenta y de que sigas consolidándote, logrando dentro de la industria lo que sólo unos cuantos pueden presumir?

Estoy muy contento. Me siento como si tuviera 17 años y me quisiera comer el mundo, porque todo esto no lo esperaba. De hecho, hace 15 años estaba planeando mi retiro, me dije: “Sólo trabajaré cinco años más, hasta los 45 años y ya, quizá haga una temporada más de la Familia P. Luche o algo con mis personajes, pero eso será lo último”. No quería llegar a viejo y seguir haciendo a mis personajes. De repente pasaron tantas cosas que me cambiaron la vida. Estoy muy agradecido con el destino, con la vida, con Dios y con la gente que ha ido a ver mis películas. Por lo mismo tengo muchas ganas de hacer las cosas bien y conquistar otros mercados. Me emociona mucho. Tal parece que entonces hay Eugenio para mucho rato… Vaya que sí. En septiembre u octubre sale una película mexicana en la que aparezco y que tenía muchas ganas de hacer: El Complot Mongol. También está el estreno de El Cascanueces, en la comparto créditos con Keira Knightley, Morgan Freeman y Helen Mirren, y que fue filmada en Londres el año pasado y el antepasado.

 

 

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